miércoles 17 de marzo de 2010

El gran acierto de los cantantes-marca

¿Qué tienen en común Lady Gaga y Rodolfo Chikilicuatre? ¿eh?

Ambos son marcas.

Por una parte tenemos a David Fernández y por la otra a Stefani Germanota (es buena la jodía ¿eh?). Un buen día alguien le dijo a cada uno/a de ellos/as: “¡Hay que ver qué bien se te da hacer esto! Deberías lanzarte al gran público”. Y un pensamiento fugaz pasó por la cabeza de ambos artistas: “Ya, claro ¿Y si no tengo suerte? Mi nombre se arrastraría por el fango y enterraría mi reputación de por vida y, por cierto, sólo tengo una vida”. Tal pensamiento brotó sin mediación de la boca de ambas criaturas (y una vez que has pronunciado unas palabras y alguien las ha escuchado no hay vuelta atrás, y si no, lee esto).

Pero el destino hizo que tales comentarios llegasen a los aguzados oídos de sendos superhéroes de la representación artística y/o expertos en marketing (sí, ya sé, a esto le faltan un par de puntadas bien dadas, pero piensa que mis posts suelen mezclar realidad y ficción y esto no es fácil, my friend). Los superhéroes hablaron: “Yo tengo una red para que te lances sin miedo. Te presentaremos como una marca y si la cagas a la primera, te la sacudes de encima y siempre podrás tener una segunda oportunidad usando tu propio nombre”.

“¿Que me quieres convertir en una marca? ¿¿¿Cómo Karina, que en realidad se llamaba María Isabel Llaudés Santiago??? ¡No jodas!”

“Que noooo” replicó el sagaz ejecutivo. “A ver si estudiamos un poco. Eso es un nombre artístico y es un lastre que acarrearías a lo largo de tu vida. Me refiero a una marca, como Disney, como Coca Cola... ¿Entiendes?”.

El ambicioso ejecutivo tenía razón (si quieres saber más sobre ambiciosos ejecutivos del sector musical te recomiendo esta serie de dos posts que comienza aquí). Pero ambas estrellas tomaron rumbos diferentes. Chikilicuatre triunfó y mucho, pero decidió retirarse a tiempo. El actor dio la cosa por zanjada después de su eurovisiva intervención en la que obtuvo una decimosexta posición. No se puede considerar un gran éxito, pero lo que es cierto es que toda España estuvo bailando durante meses al ritmo del irreverente “chiki chiki”. No hay más que ver el estado actual de su blog oficial para inferir que dió el tema por zanjado y que decidió alejarse de su marca-personaje para tratar de triunfar en el mundo del espectáculo de otra manera (de hecho ya era un consumado actor). Sabia decisión, pero qué habría pasado si llega a ganar Eurovisión? ¿eh?

Lady Gaga arrasó de forma absolutamente apoteósica y lo sigue haciendo a día de hoy gracias, entre otras cosas al inteligente uso de los medios sociales. Un par de ejemplos: su canción de Poker Face fue el más descargado de la historia y, de acuerdo con Yorokobu, ha alcanzado, en apenas 5 días, más de 14 millones de visualizaciones de su nuevo vídeo en compañía de la energética Beyoncé (en realidad ya van casi 20 millones). En total, sus vídeos en YouTube han sido vistos más de 500 millones de veces.

Llegará un día en que Lady Gaga se bajará del carro, ya sea porque le empiecen a colgar las carnes (acontecimiento éste que los fans no suelen perdonar), porque se canse o porque la pongan a parir más de lo ya la ponen, incluso sus propias compañeras de profesión. Dejará su cómoda red y tendrá la oportunidad de volver a ser Stefani Germanota y podrá decidir si hacer la competencia a Nora Jones, tal como indica la miembro del jurado en el vídeo del principio del post. Maneras no le faltan.

También le queda la opción de crear una nueva marca, pero después del affaire Prince/AFKAP creo que será mejor que lo olvide.

Lady Gaga o Stefani es una compositora e intérprete excelente. Te puede encantar o repeler su histrionismo. Pero sobre todo es una marca y un fenómeno de comunicación extraordinario que no te deja indiferente ¿Hermafrodita? ¡Dios mío, es genial!

David Fernández, alias Rodolfo Chikilicuatre también resultó ser un fenómeno de comunicación, pero fue inteligente al discernir el límite de su personaje: tuvo su éxito y... See you later, Alligator!

Así que si eres cantante ¡Juega sobre seguro y crea tu marca!

Posdata 1: por cierto ¿Cómo sería el hijo de Lady Gaga y Chikilicuatre? El día que se resuelva tal incógnita coincidirá sin duda con la apertura del séptimo sello.

Posdata 2:
Te juro por lo que quieras que tenía previsto escribir este post hace ya tiempo y hoy, cuando me pongo a redactar, veo la noticia de Yorokobu. Pero no me he amilanado, yo venía a hablar de marcas, señoras y señores. Si quieres saber más sobre el fenómeno Lady Gaga y su utilización de los medios sociales deberías leerlo. Te lo recomiendo ;-)

3 comentarios:

Maribel dijo...

Interesante reflexión. De aquí se puede sacar una conclusión. Todos somos víctimas de una mente pensante comunicadora.,. y quién esté libre de pecado.. etc, etc.

mrpessimist dijo...

Desde luego, ambos tuvieron -y tiene, en el caso de Lady Gaga- a verdaderos expertos y genios la creación y gestión de marca. Pero hasta lo más planificado tiene su toque de improvisación. Chikilicuatre evolucionó en Buenafuente desde un mero personaje que jugaba a ser argentino a convertirse en el representante español en Eurovisión. Otro ejemplo: José, uno de los guionistas/actores de SLQH, es ahora José Ballman y aparece en la cabecera del programa después del éxito que tuvo encerrar al personaje en una bola gigante de plástico como medida para convertirlo en una "bomba de gripe A" para contagiar a Pilar Rubio antes de que se fuera a Telecinco. Aquella gracia, que no iba a durar más de un mes, se mantiene con nuevos episodios y aventuras. Es lo que tiene ser rápido y ágil de ideas.

Anónimo dijo...

hola escribo para molestar ja ja zze

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