sábado 27 de junio de 2009

Las marcas y sus extraños consumidores

Desde que hace ya casi 10 años Naomi Klein publicara No Logo, una gran parte de consumidores empezó a pillarle tirria a las marcas debido a las actividades abusivas de algunas de ellas en diferentes frentes.

Dicen ahora, los que saben de esto, que la web 2.0 es un revulsivo para convertir a los “consumidores” y “usuarios” en los “poderosos”. “Ahora manda el consumidor, no las marcas”, pregonan.

Está claro que los medios sociales son una excelente herramienta para hacer reflexionar a las marcas y hacerlas evolucionar hacia un mundo mejor y personalmente creo que esto irá a más y que hay que participar activamente en este proceso. Pero otra cosa muy diferente es lanzar a los cuatro vientos mensajes del tipo “los consumidores podemos conseguir que las marcas hagan las cosas como nosotr@ queremos” como si fuese una cosa que se pueda conseguir de hoy a mañana. Eso no pasará así. De hecho, las personas somos el mayor obstáculo para poder llegar a ese punto ansiado por tantos activistas.

¿En qué me baso? En la observación diaria:

¿Por qué decimos “he visto un vídeo en Youtube”, en vez de “he visto un vídeo”?

¿Por qué decimos “he buscado en Google…”, en vez de “he buscado…”?

¿Por qué decimos “la blackberry” o “el iphone” en vez de “el móvil” o “el teléfono”?

¿Por qué decimos “mi macbook” en vez de “mi portátil”?

Por no hablar de los millones de veces que se mencionan diariamente palabras como “Facebook” o “Twitter”.

Mi conclusión es que quienes quieran enterrar las marcas necesitarán una pala muuuuuy grande. No nos engañemos: seguimos adorando al gran becerro de oro de acuerdo a los dictados de nuestra vanidad y/o de nuestra ignorancia.

lunes 8 de junio de 2009

Aviso para los navegantes que en realidad no quieren serlo

Algunos de mis compañeros de profesión, incluidos directores de comunicación de importantes empresas, saben que los medios sociales son cada vez más importantes y que su capacidad de influencia va en aumento. De hecho, la profesión de las relaciones públicas evolucionará a velocidad de vértigo durante los próximos años.

No obstante, mis compañeros prefieren centrarse “en lo que hacen ahora”, y de eso de los medios sociales ya se preocuparán cuando llegue el momento.

Están equivocados. Deben empezar a tener en cuenta los medios sociales ¡ya mismo! ¿Por qué?

Dejadme que tome como base una de mis frases favoritas:

“Mis competidores más temibles tienen ahora 8 años”

En 20 años estas adorables criaturas, que a esta temprana edad ya enseñan a sus padres a utilizar herramientas tecnológicas, tendrán 28 años.

En 2029 todavía me quedarán unos cuantos años para jubilarme ¡Y tendré que seguir siendo competitivo! Y lo que es más complejo: tendré que competir contra estos niños con mentalidad de nativos digitales que ahora tienen 8 años y que dominan a la perfección las herramientas y plataformas de comunicación que tanto les cuesta digerir a mis compañeros de 40.

En fin ¿Conviene ir poniéndose las pilas o resulta preferible esperar a ver la estela del meteorito que acabará con los dinosaurios inmigrantes digitales?

miércoles 3 de junio de 2009

Soñé con usar rtve para ganar las elecciones

¡Tuve un sueño!

¡Había encontrado la forma de volver a ganar las elecciones y hacer que todo el mundo me admirase!

¡Haría que todas las televisiones hablasen bien de mí para llegar a las urnas en plena forma!

El caramelo que les lanzaría sería bien gordo y sabroso: eliminar a su principal competidor: la televisión pública.

Soñé con unos señores que se ponían muy contentos cuando les dije “voy a quitar la publicidad de RTVE, aunque vais a tener que poner algo de dinero sobre la mesa, pero no os preocupéis, que va a ser menos de lo que vais a ganar y además voy a esquilmar a otros que no tienen mucho que ver con todo esto para que también contribuyan. La tarta publicitaria de RTVE os la podéis repartir, pero no os preocupéis si ya tenéis la parrilla publicitaria saturada. Siempre podéis subir los precios” ¿Cómo va a hablar mal de mí esta gente tan simpática si cada vez que abro la boca se les ponen más chiribitas en los ojos?

Soñé con los señores de las operadoras de telecomunicaciones (esos que facturan a TODOS los ciudadanos por sus servicios) que se enfadaban mucho cuando les dije que debían pagar el 0,9% de sus ingresos para contribuir a la financiación de la televisión pública. Yo no entendía tal enfado “pero si lo único que tienen que hacer es repercutir ese coste en el sufrido consumidor de a pie” me decía. “Pero eso sí ¡¡¡nada de chivarse a los ciudadanos, que eso es impopular y como se enteren no me votarán!!!!” Menuda fiera soy camuflando…

Dentro del sueño tuve una pesadilla: vino el coco a recordarme que había una crisis global y que a pesar de que la iniciativa “mola, porque la publicidad en medio de las pelis es un pestiño” resultaba un poco desubicada en el tiempo y que sería mejor poner en marcha este plan de forma paulatina. Además se atrevió a sugerirme, el muy descarado, que pidiese la opinión a los que presuntamente mandan en el ente público ¿Habráse visto? Y además...¿Qué más da? Si es mía: no puede hablar mal de mí ;-D

Obviamente ¿Cómo voy a creer a una criatura tan desacreditada como el coco? Sería una estupidez. Además sólo era una pesadilla. Pero una cosa tengo clara: la única crisis es no ganar las elecciones.

Debería tener más sueños como este. Fue tan bueno que al despertarme tuve que poner las sábanas a lavar sin dilación.

¡A ver qué sueño mañana!