No, no voy a hablar del Atleti, aunque me haga gracia su imperfección, tan propia del ser humano.
Como casi todo el mundo, no elijo cuándo se me ocurren las ideas más peregrinas, pero los supermercados son lugares que, por lo que se ve, me resultan especialmente inspiradores (algún día te contaré mi visión mesiánica que relacionaba los cochinillos de la carnicería del supermercado “Rotterdam de los barrios” con Matrix).
Al tema: ¡compra acabada y toca pagar en la caja del hipermercado! La cajera me pasa con actitud desdeñosa el recibo de la transacción electrónica para firmarlo y ¡ahí están! Las rayas rojas paralelas sobre el justificante. “Eso significa que el rollo de papel está a punto de acabarse”, pienso.
No puedo evitar que otra idea cruce mi mente: “Por lo menos el rollo de papel sabe cuánto le queda”. “Que aberrante” reculo a continuación.
No es extraño que esta reflexión volviese a mí un domingo, día complicado por naturaleza. Está claro que todos tenemos esas rayas marcadas en nosotros, aunque nos resulta prácticamente imposible reconocer cuándo comienzan su recorrido. El día a día es el que decide con qué rellenamos la parte inmaculadamente blanca del recibo de nuestra vida, pero de lo que sí estoy seguro después de esta experiencia supermercadera es que cada uno de nosotros debe tener la capacidad de decidir con qué rellenarla, priorizando adecuadamente las actividades a realizar y la actitud con la cual afrontarlas. No quiero llegar al punto de tener que encontrarme con mis propias rayas rojas sin haber rellenado el recorrido anterior de experiencias satisfactorias para mí, para mis seres queridos y para las personas con las que tengo el placer de tratar diariamente, sean quienes sean. Quizá lo mejor sea hacer cómo si mis lineas rojas ya hayan comenzado su viaje. Así no tendré que recuperar el tiempo perdido cuando sus rojos barrotes me encierren.
Así que… ¡cada día un poco de satisfacción en el recibo de la compra de tu vida, por favor!
Efectivamente, esto no es muy 2.0 ni muy profesional del sector de la comunicación, pero es que no me importa. Hoy tocaba esto =D
lunes 11 de mayo de 2009
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2 comentarios:
A mi también me gusta pensar en las rayas rojas de vez en cuando y ser consciente de que es importante disfrutar de la vida en el momento...hubo uno que dijo algo así como Carpe Diem, pero no es tan poético como lo de las rayas rojas... donde va a parar...jejeje
Así que era esto lo que hacías el pasado domingo! por lo menos puedo decir que estoy completamente de acuerdo contigo!!!!!
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