domingo 30 de mayo de 2010

Youtube ha sido el ganador de Eurovisión

Sííííí, ya lo sééééée. No me he forrado a aguardiente: la ganadora de Eurovisión ha sido Lena, esa teenager alemana traviesilla, frivolona y suavemente tatuadilla que, como muy bien indicaba el inefable Uribarri, canta ante decenas de millones de personas con el mismo desparpajo como si lo estuviese haciendo delante de la escueta audiencia achispada de un karaoke. Pero yo creo que, en el fondo, quien ha ganado es la Generación YouTube. Déjame que lo explique.

¿Cómo es posible que esta estudiante de biología haya triunfado tan arrasadoramente? Lo reconozco: la cancioncilla tenía su ritmillo pegadizo, pero por lo demás todo estaba en su contra:

1) La criatura desafinaba que daba gusto y hasta parecía que, a pesar del presunto desparpajo, la voz se veía afectada por grandes dosis de nerviosismo.

2) La coreografía era inexistente y la gestualidad resultaba patética en ocasiones.

3) Daba la impresión que el vestuario fue un capricho de última hora de Lena en el Zara de Oslo.

4) Recursos escenográfico inexistentes

Entonces ¿qué le ha hecho ganar a esta chica? Ni más ni menos que la representación perfecta de lo que podríamos denominar como "generación YouTube": la chica es como la vida misma, la vida real, como esos vídeos chorras (o no) tan virales -sin que nadie pueda explicar el porqué de esa viralidad- alojados en la plataforma de vídeo de Google: pueden ser cutres, mal grabados, estúpidos, pero son como la vida misma: frescos, divertidos e intrascendentes, pero sobre todo VIVOS. Si realmente llegan al corazón pueden alcanzar millones de visionados y da igual la temática: gemelas cantarinas (3 millones), percusionistas pintureros (5 millones), abuelitos pianistas (7 millones), o bebés risueños (120 millones). Eurovisión ha sido la prueba de que las pequeñas alegrías de la vida por fin pueden comenzar a tener peso en los grandes eventos internacionales. Esta Lena es como un Kitkat en el mundo de la canción. Lena destila vida que parece verdadera.

Esta filosofía Youtubera, combinada con el hecho de la gran influencia del sistema de votos por sms, principalmente usado por usuarios jóvenes de la "generación YouTube" (yo tengo 41 años y no conozco a nadie de mi edad dispuesto a gastar dinero en participar en un sistema de votación semejante) ha hecho que la desinhibida y fresca teutona se alzase con un triunfo de dimensiones continentales.

Pero esta no es la única tendencia de vuelta "a lo natural". Otro claro ejemplo es el sector de las películas pornográficas: hace ya años que se pasó de un formato técnico más bien tradicional (en lo que respecta al uso de cámaras y edición) a un estilo más casero, de cámara en mano. Triunfa lo que más se parece a la improvisación, a un acontecimiento casero. Gusta más lo que se parece a una aparente realidad y se huye de lo que emana a tufo películero o a un evento muy organizado. Y lo de Lena no parecía muy organizado ¿verdad? Daba la impresión que hubiese fallado la representante oficial y que la delegación alemana le hubiese largado el micrófono a una simpática azafata y le hubiese dicho "ala, maja, te toca cantar a tí".

De hecho, al final de la gala, una vez cantada por segunda vez la canción ganadora, Lena empezó a lanzar a voz en grito la siguiente consigna: "Ihr seid verrückt!" " Ihr seid alle verrückt!" ("¡Estáis locos!" "¡Estáis todos locos!"). A mí me sonó como algo parecido a "Hemos hecho esta chorrada en casa en 5 minutos, os engaño con ella para participar en el festival, os la creéis, os mola y encima voy y gano ¡Esto no tiene ni pies ni cabeza!"

Felicidades Lena, porque no sólo has triunfado tú, sino que has hecho triunfar a toda la Generación YouTube ¡Qué huevos le echaste!

Pues resulta que todo este post se me ocurrió incluso antes de finalizar la votación, cuando Lena ya era matemáticamente campeona de Eurovisión. Y me sorpredí gratamente pocos minutos después cuando comprobé que yo no era el único que pensaba lo mismo. ¡Mi insigne compañero en los medios sociales Iván Pino opinaba igual que yo y dejó constancia de ello en Twitter!. Iván, no hay duda que nuestra corrupción mental 2.0 apunta en la misma dirección ;)

Que aprenda España, que en Eurovisión sólo funciona bajo el lema de "vamos a copiar lo que triunfó el año anterior: ganan unos tipos con pinta rara pues enviamos a Chikilicuatre, gana una buenorra pues enviamos a Soraya, gana un guapito pues nosotros enviamos a otro guapito". España no sabe estar al tanto del pulso social. Alemania sí.

Y cómo no: felicidades a Daniel Diges, que lo hizo extraordinariamente bien. Cantó de forma sensacional y ni se inmutó a pesar de las tocapeloteces de otro ¿ilustre? español acostumbrado a los grandes eventos internacionales.

Conclusión para los aspirantes a vejestorios que no quieren serlo: si quieres entender a tus hijos y/o nietos... ¡dale caña al Youtube, my friend y no te escandalices!

Conclusión para todos aquellos que quieren triunfar: déjate de los grandes montajes y de aparatologías complejas. Trata de entender cómo funcionan los flujos sociales y vete al grano. Prescinde de los adornos. Impresiónales tú, que no lo haga tu escenografía.

Por cierto, 3 cositas para terminar:

#urribarrifacts ha sido el principal Trending Topic en Twitter al día siguiente del festival.

Lena se pronuncia tal cual, ni Lina ni nada: Lena ¡Que los alemanes no somos tan raros aunque lo podamos parecer!

¡Se me han olvidado los gatitos encantadores! (no hay nada más viral en el mundo que eso). En www.lolcats.com los tienes todos ;D

miércoles 26 de mayo de 2010

EL COMMUNITY MANAGER PERFECTO

Hace unas semanas tuve el privilegio de asistir a Nonick, una conferencia europea de community managers de dos días de duración celebrada en Bilbao, que resultó ser una delicia, no sólo por las presentaciones que allí tuvieron lugar, sino también por el tiempo programado para networking entre los asistentes (algo que resultó fundamental). Pero lo importante es que constaté cómo debe ser el community manager perfecto.

No me voy a extender demasiado en los contenidos del evento. Si quieres, puedes ver algunos posts interesantes sobre lo que ocurrió en el evento en blogs como el de María Infante.

Yo soy de los que piensa que cuando asistes a un evento de este tipo sacas una, dos o como mucho tres conclusiones básicas. En esta ocasión, la conclusión fue que encontré el perfil perfecto del community manager. Fue en la mesa redonda que protagonizaron Mark Ralea (Asociación de CMs de Alemania), Kristen Wagenaar (Asociación de CMs de Holanda), Blaise Grimes-Viort (Head of Communities en Hearst Digital) y Gabriel Aldamiz-Echevarria, cofundador de Chicisimo.com.

Un asistente del público (Dios le bendiga) tuvo a bien lanzarles una pregunta simple y llana: "¿Qué habéis estudiado?"

Las respuestas:

Gabriel: "Periodismo"

Blaise: "Tecnologías de la Información"

Kristen: "Psicología"

Mark: "yo no he estudiado ninguna carrera. Soy freelance desde los 15 años"

Igual que hay, como bien sabe George Clooney, tormentas perfectas, esta respuesta también me pareció la respuesta perfecta. La combinación de los estudios de estos cuatro profesionales exprimen la esencia de lo que debe ser un community manager:

1) Periodismo: la capacidad no sólo de escribir correctamente, sino de hacerlo desde diferentes puntos de vista y en diferentes roles resulta fundamental, al igual que la capacidad de interpretación y de contrastación de la información que debe caracterizar a todo buen periodista.

2) Tecnologías de la información: un adecuado conocimiento de las plataformas tecnológicas que sustentan a los Medios Sociales y de las posibilidades de personalización mediante la programación resulta vital a la hora de desarrollar una campaña sobre plataforma web 2.0.

3) Psicología: el conocimiento de la naturaleza humana a la hora de tratar de forma directa con las personas con las que estás tratando no tiene precio. Un community manager se la está jugando constantemente en vivo y en directo con sus interlocutores. Quizá si salpimentamos esta disciplina con unos conocimientos de sociología ya podríamos rizar el rizo de la perfección.

4) Me lo llevo currando desde los 15 años: no hay absolutamente nada que se pueda comparar con la experiencia y la inquietud personal a la hora de desarrollar cualquier tipo de actividad. La mayoría de los community managers con los que tengo el gusto de tratar son gente que no para y que siempre quiere saber más y estar absolutamente al día de lo que se cuece. Ese espíritu siempre debe estar presente en esta profesión.

Así que si te parece bien, podemos intentar convencer a estos cuatro community managers para que engendren una criatura que integre todos sus conocimientos para poder obtener ¡El Community Manager perfecto!

Y ahora un poco más sobre el evento: parece ser que Lontzo Sainz fue el culpable de que aquello fuese una auténtica maravilla. De hecho, acabamos junto con él y un selecto grupo de asistentes de Nonick visitando el Museo Guggenheim ¡Gracias Lontzo! También tuvo mucho que ver en el éxito de esta convocatoria el superhéroe del community management español José Antonio Gallego, Presidente de AERCO, asociación que tuvo a bien invitarme a Nonick a través de la sin par Esther Trujillo.

Me lo pasé fantástico con amigos ya conocidos, amigos desvirtualizados in-situ y nuevas caras como María Infante (community manager desbordante y ultra-energética), Millán Berzosa (un líder de opinión 2.0 tan sabio, fresco y deslumbrante que había que mirarlo a través de una radiografía), Gerardo Prieto (inquietísimo y agradabilísimo CM de la CAM con una gran vocación musical), Ana María Llopis (la reina del mundo emprendedor online), Virginia Ríos (encantadora CM del IE con quien compartimos infinidad de pintxos), Massimo Burgio (hiperactivo presentador del evento), Andie Grace (la alternativa dircom de Burning Man), Rafa Campoamor (CM freelance adicto al mac y con constantes ganas de ir más allá), Álex Puig (qué puedo decir de una criatura con más de 36.000 followers que además luce un cuerpazo de impresión -¿de donde sacará el tiempo para ir al gimnasio?¿twittea mientras levanta pesas?), Verónica Vieites (encantadora CM del Diario Vasco), Jesús Gordillo (uno de los precursores del Social Media en España y acosador de usuarios de mac), Antxón Benito (estratega del 2.0 en España que, como buen vasco, no nos dejaba pagar nuestras propias consumiciones y buena gente porque es guiputxi, como mi mujer), Victoria Graham (la maravillosa CM manager en idioma alemán de answers.com, que vino desde NY sólo para asistir a Nonick), David García (enviado especial de Yorokobu y gran amante de la cerveza alemana), Edgar Sánchez (especialista de marketing de Yahoo! venido de Irlanda que sabe cómo tuitear de forma sagaz y afilada), Jennifer Preston (editora de medios sociales de NY Times, que a cada 4 segundos tenía que atender 8 peticiones de los asistentes, pero que finalmente pudo disfutar con tranquilidad de las exposiciones del Guggenheim) y much@s otr@s profesionales estupend@s, venidos de al menos 10 países, que yo sepa. Espero que me perdonen aquellos de los que no me he acordado.

Fue fresco, divertido, conocimos muchas personas interesantes y encima aprendimos algunas cosas, aunque hubo una conclusión adicional: nada nos dejó con la boca abierta. En España estamos en posición de competir en cualquier tipo de iniciativa de medios sociales con expertos de cualquier parte del mundo.

miércoles 28 de abril de 2010

La moda de lo verde

¡Está claro! Lo verde triunfa. Pero uno a veces debe pensárselo dos veces antes de lanzarse como loco a consumir productos de este tipo. Un ejemplo:

Soy un apasionado de los coches y como tal, me encanta el programa de TV de la BBC Top Gear. Hace ya unos años, en este programa se planteó un reto inaudito e insensato: comprobar qué coche gastaba menos:

Por una parte, un Toyota Prius con motor híbrido de 1.500 cc y por otra un superdeportivo como el BMW M3, con una cilindrada de 4.000 cc y 414 caballos de potencia (más que la de todos los coches que he tenido en mi vida juntos).

El reportaje constaba de dos partes. En la introducción se ponía de relieve lo contaminante que resulta el proceso de fabricación de un Prius. La segunda parte era una carrera en la que el coche japonés debía circular a la máxima velocidad posible durante 10 vueltas sobre el trazado del circuito de Top Gear, seguido a pocos metros de distancia por el monstruo alemán. La prueba, por tanto se desarrollaba en una hipotética igualdad de condiciones.



Podemos ver el reportaje aquí  

Resultado: el vehículo híbrido presuntamente sostenible y ecológico consumió 16,42 litros/100 km, mientras que al agresivo sedán deportivo se conformaba con 14,56 l/100km.

¿Es que nos hemos vuelto locos o qué? La aberrante conclusión del excéntrico presentador Jeremy Clarkson fue "Si quieres ahorrar gasolina cómprate un M3"

Obviamente se trata de un ejercicio envuelto en una espiral absurda. Está claro que el Prius no está diseñado para competir en carreritas. Durante la prueba tuvo que alcanzar todos sus límites, mientras que el vehículo alemán bostezaba a golpe de ralentí. No obstante no deja de resultar curioso que el M3 gastase menos ¿Quién lo hubiera pensado? ¿eh? sé sincero ¿te parece normal?

A mí, en realidad, me preocupó más la primera parte del reportaje ¿Cuánto se contamina para fabricar productos que contaminen menos?

En resumen: sí, compra productos verdes, pero primero asegúrate que tu compra es realmente más sostenible que otras opciones, porque si no es así apoyarás a las empresas que dicen que desarrollan productos ecológicos, cuando en realidad lo que hacen es mentir para vender más, y si caes en esta trampa estarás haciendo justamente  lo contrario de lo que querías. No caigas en manos de las empresas que hacen greenwashing.

Por cierto, si quieres ver el hilarante Top Gear en español, sintoniza Discovery Channel (Canal 62 de Digital+). Todos los días a las 20:30h ponen episodios de temporadas anteriores y los jueves a las 23h podrás ver capítulos actuales.

Y mira la parte buena: ¿A que has aprendido un montón de inglés con los links de mi post? ;)


miércoles 24 de marzo de 2010

Cuándo postear

Todas las semanas son frenéticas y esta más. Así que este post será más breve que de costumbre, pero espero que no por ello menos valioso.

Como sabemos, los motivos para postear son de lo más variopinto:

- Quiero convertirme en un líder de opinión sobre un tema determinado.
- Quiero convertirme en un líder de opinión y ganar pasta con ello (lo segundo es muy difícil sin lo primero, my friend).
- Quiero promocionar mi actividad profesional
- Quiero promocionar mi actividad no profesional
- Quiero comentar lo que se me pasa por la cabeza para compartirlo con mis amigos (este es el caso de este blog)
- Quiero ser un agitador social
- Etc.

Si hay un motivo más allá del posting, ya sea profesional (el puerco pecunio) o personal (actividad altruista, de agitación social, etc), resulta vital cuándo realizar ese post. Esto lo conocen perfectamente los compañeros que se dedican profesionalmente a esto de los medios sociales.

Si hablas de fútbol ya sabes a lo que te dedicarás los sábados y domingos por la tarde. Cuando toca copa o champions la cosa empieza a ponerse calentita. Si desarrollas tu labor profesional en el sector de la distribución alimenticia tendrás más que claro que los viernes por la tarde y sábados por la mañana es cuando los ciudadanos nos lanzamos en tropel a los hipermercados y otros establecimientos. Si trabajas en el mundo de la moda qué te voy a contar lo crítico que resultan los períodos pre-rebajas para calentar el ambiente o la época de las pasarelas y sus correspondientes pres y posts...

Está claro que si lo tuyo es postear (ya sea en tu blog, en twitter, en youtube, en flickr, en redes sociales tanto generalistas como verticales, etc.) debes tener claro quiénes son las personas a las que te deseas dirigir (¡Menuda perogrullada ¿eh?). Pero muchas veces no se toma en cuenta el factor temporal. Y te voy a decir una cosa: ¡el tiempo real es el rey! Y si no, pregúntaselo a las emisoras de televisión.

Por tanto, aparte de tener en cuenta factores de tendencias temporales que se desarrollan cíclicamente (como los mencionados anteriormente), nunca dejes de hacerte ciertas preguntas acerca de cómo discurre el día de las personas a las que te interesa llegar: ¿cuándo tienen un rato para leer posts de su interés? ¿Entresemana o en fin de semana? ¿A primera de hora de la mañana cuando llegan a la oficina? ¿a mediodía, fuera del horario laboral para que el jefe no les eche la chapa? ¿A partir de las 21h cuando han llegado a casa?

Sí, también es una perogrullada, pero cuando pregunto a amigos blogueros sobre cuándo postean me responden “Ah, no sé, cuando me da tiempo”. Eso es especialmente grave para aquellos que están intentando posicionarse como líderes de opinión. Así que si te resulta vital tener una masa crítica lo más acorde posible a tus objetivos, no seas cafre y ten claro cuándo postear. Si simplemente quieres pelar la pava un rato, no te preocupes. Tú a tu aire ;-)

¡Ala, he dicho!

Voy a seguir corriendo

miércoles 17 de marzo de 2010

El gran acierto de los cantantes-marca

¿Qué tienen en común Lady Gaga y Rodolfo Chikilicuatre? ¿eh?

Ambos son marcas.

Por una parte tenemos a David Fernández y por la otra a Stefani Germanota (es buena la jodía ¿eh?). Un buen día alguien le dijo a cada uno/a de ellos/as: “¡Hay que ver qué bien se te da hacer esto! Deberías lanzarte al gran público”. Y un pensamiento fugaz pasó por la cabeza de ambos artistas: “Ya, claro ¿Y si no tengo suerte? Mi nombre se arrastraría por el fango y enterraría mi reputación de por vida y, por cierto, sólo tengo una vida”. Tal pensamiento brotó sin mediación de la boca de ambas criaturas (y una vez que has pronunciado unas palabras y alguien las ha escuchado no hay vuelta atrás, y si no, lee esto).

Pero el destino hizo que tales comentarios llegasen a los aguzados oídos de sendos superhéroes de la representación artística y/o expertos en marketing (sí, ya sé, a esto le faltan un par de puntadas bien dadas, pero piensa que mis posts suelen mezclar realidad y ficción y esto no es fácil, my friend). Los superhéroes hablaron: “Yo tengo una red para que te lances sin miedo. Te presentaremos como una marca y si la cagas a la primera, te la sacudes de encima y siempre podrás tener una segunda oportunidad usando tu propio nombre”.

“¿Que me quieres convertir en una marca? ¿¿¿Cómo Karina, que en realidad se llamaba María Isabel Llaudés Santiago??? ¡No jodas!”

“Que noooo” replicó el sagaz ejecutivo. “A ver si estudiamos un poco. Eso es un nombre artístico y es un lastre que acarrearías a lo largo de tu vida. Me refiero a una marca, como Disney, como Coca Cola... ¿Entiendes?”.

El ambicioso ejecutivo tenía razón (si quieres saber más sobre ambiciosos ejecutivos del sector musical te recomiendo esta serie de dos posts que comienza aquí). Pero ambas estrellas tomaron rumbos diferentes. Chikilicuatre triunfó y mucho, pero decidió retirarse a tiempo. El actor dio la cosa por zanjada después de su eurovisiva intervención en la que obtuvo una decimosexta posición. No se puede considerar un gran éxito, pero lo que es cierto es que toda España estuvo bailando durante meses al ritmo del irreverente “chiki chiki”. No hay más que ver el estado actual de su blog oficial para inferir que dió el tema por zanjado y que decidió alejarse de su marca-personaje para tratar de triunfar en el mundo del espectáculo de otra manera (de hecho ya era un consumado actor). Sabia decisión, pero qué habría pasado si llega a ganar Eurovisión? ¿eh?

Lady Gaga arrasó de forma absolutamente apoteósica y lo sigue haciendo a día de hoy gracias, entre otras cosas al inteligente uso de los medios sociales. Un par de ejemplos: su canción de Poker Face fue el más descargado de la historia y, de acuerdo con Yorokobu, ha alcanzado, en apenas 5 días, más de 14 millones de visualizaciones de su nuevo vídeo en compañía de la energética Beyoncé (en realidad ya van casi 20 millones). En total, sus vídeos en YouTube han sido vistos más de 500 millones de veces.

Llegará un día en que Lady Gaga se bajará del carro, ya sea porque le empiecen a colgar las carnes (acontecimiento éste que los fans no suelen perdonar), porque se canse o porque la pongan a parir más de lo ya la ponen, incluso sus propias compañeras de profesión. Dejará su cómoda red y tendrá la oportunidad de volver a ser Stefani Germanota y podrá decidir si hacer la competencia a Nora Jones, tal como indica la miembro del jurado en el vídeo del principio del post. Maneras no le faltan.

También le queda la opción de crear una nueva marca, pero después del affaire Prince/AFKAP creo que será mejor que lo olvide.

Lady Gaga o Stefani es una compositora e intérprete excelente. Te puede encantar o repeler su histrionismo. Pero sobre todo es una marca y un fenómeno de comunicación extraordinario que no te deja indiferente ¿Hermafrodita? ¡Dios mío, es genial!

David Fernández, alias Rodolfo Chikilicuatre también resultó ser un fenómeno de comunicación, pero fue inteligente al discernir el límite de su personaje: tuvo su éxito y... See you later, Alligator!

Así que si eres cantante ¡Juega sobre seguro y crea tu marca!

Posdata 1: por cierto ¿Cómo sería el hijo de Lady Gaga y Chikilicuatre? El día que se resuelva tal incógnita coincidirá sin duda con la apertura del séptimo sello.

Posdata 2:
Te juro por lo que quieras que tenía previsto escribir este post hace ya tiempo y hoy, cuando me pongo a redactar, veo la noticia de Yorokobu. Pero no me he amilanado, yo venía a hablar de marcas, señoras y señores. Si quieres saber más sobre el fenómeno Lady Gaga y su utilización de los medios sociales deberías leerlo. Te lo recomiendo ;-)

martes 9 de marzo de 2010

Los medios sociales ¿Sólo una herramienta de comunicación?

Hace unas semanas mi amigo y compañero "en la otra trinchera" de la comunicación Paco Sánchez, un histórico de los medios de tecnología en España, me pidió que escribiese un artículo sobre cómo usar los medios sociales en el mundo de la comunicación para Network World, el cuaderno de networking de Computerworld. ¡Muchas gracias Paco!

El caso es que te calientas a medida que vas escribiendo y la verdad es que el mundo de la comunicación se le queda pequeño a los medios sociales, así que llegó el desbordamiento y acabé hablando de muchas otros beneficios de los medios sociales más allá del mundo de la comunicación. Me gustaría compartir este desbordamiento contigo. Por eso podrás encontrar este artículo a continuación ¡Espero que te guste!

Los medios sociales ¿Sólo una herramienta de comunicación?

La integración coherente de los medios sociales en la cultura y en la estructura empresarial puede aportar nuevos valores diferenciales que permiten a las organizaciones a dar saltos cualitativos respecto a su competencia.

Las plataformas 2.0 permiten evolucionar el modelo de gestión de las organizaciones. Es decir, no sólo son una nueva herramienta para que las organizaciones puedan comunicarse con sus públicos, sino que sus posibilidades van mucho más allá. Los medios sociales permiten ser integrados de forma coordinada en los diferentes departamentos de las organizaciones (Marketing, Ventas, CRM, RR.HH., Comunicación, Relaciones Públicas, Investigación, etc.) para generar nuevos valores.

En primer lugar debemos tener en cuenta que a partir de ahora resultará mucho más sencillo crear comunidades afines a nuestros intereses y esto supone un beneficio fundamental: ya no “tendremos que hacerlo todo nosotros”. Si hemos logrado crear una comunidad activa basada en el crowdsourcing, los miembros (ya sean internos o externos) aportarán claves que ayudarán a alcanzar conclusiones que aportarán valor a nuestra organización. La base debe ser la inteligencia colaborativa que toma como referencia las comunidades de open-source y que permite crear embajadores de nuestra marca tanto internos como externos a la organización. Algunos de los posibles beneficios son:
1)Desarrollo de nuevos productos
2)Conocimiento de primera mano sobre las necesidades de los usuarios
3)Optimización del servicio de CRM gracias a la participación activa de voluntarios en servicios de asistencia al consumidor y en la integración de herramientas tecnológicas (por ejemplo: integración de Twitter en sistemas de CRM).
4)Optimización de procedimientos gracias a la participación activa de los empleados.
5)Aumento de notoriedad, credibilidad y capacidad de prescripción a nivel de comunicación.
6)Capacidad de reacción ante posibles crisis

Todo ello revierte en ahorro de costes, en el aumento de la eficiencia operativa de la organización y en la motivación de los miembros de la comunidad, que se sienten valorados cuando se les escucha y cuando se toman en cuenta sus opiniones. Por ello, resulta claro que la gestión de los medios sociales no debe situarse bajo ningún paraguas vertical dentro de la organización. Los medios sociales no deben “pertenecer” al Director de Marketing, ni al de Comunicación, ni al Comercial.

Dicho con otras palabras: para que la implantación de los medios sociales pueda generar valor en todos los niveles de la empresa se requiere la implicación de la dirección (presidente, CEO, Dirección General), y desde allí debe desdoblarse a los diferentes departamentos teniendo en cuenta dos puntos básicos: rentabilidad y reputación.

La necesidad de un modelo de gestión híbrido
Las plataformas tecnológicas no constituyen un fin en sí mismas. Se trata de nuevas herramientas que hay que integrar con los aspectos tradicionales de la profesión. Esta integración sólo es posible gracias a un enfoque híbrido. Las personas que trabajan en las organizaciones deben dominar las habilidades que han desarrollado hasta la fecha y además incorporar conocimientos 2.0 en su día a día para poder seguir desarrollando su labor de una manera más eficiente. Esto es un desafío y un enorme esfuerzo para los departamentos de Recursos Humanos, pero permite alcanzar ventajas diferenciales fundamentales respecto a otras compañías.

Evaluación
Existen múltiples formas de evaluar las actividades en medios sociales según el tipo de actividad desarrollada. Algunos ejemplos:
• Análisis Coste/Beneficio: ¿Cuánto me habría costado esta iniciativa si no hubiese utilizado los medios sociales? (por ejemplo: la investigación requerida para el desarrollo de un producto).
• Relevancia de resultados en buscadores de mi organización cuando busco actividades, servicios y productos propios de mi actividad
• Hitos alcanzados. Por ejemplo: he conseguido que un grupo musical entrase en la lista de los 40 Principales gracias al apoyo popular que he generado en medios sociales.
• Aparición en medios de comunicación tradicionales y medios sociales
• Nivel de referenciación (blogs, microblogs, redes sociales…).
• Grado de positividad en menciones relativas a mis marcas.
• Evolución de la reputación
• Aumento de visitas, grado de participación de usuarios y otras variables medibles mediante analítica web.
• Encuestas y focus groups.
• Etc.

En cualquier caso el uso de medios sociales debe contemplarse a largo plazo, que es cuando realmente ofrecen un benefico palpable.

Y un último consejo: ¡no hay que tener miedo!

Más información en www.mediossociales.es

lunes 15 de febrero de 2010

Probable historia real del culebrón del pirateo (y II): música, industria, ambición, autores, MP3, ministras, manifiestos y derechos pisoteados

Antes de que empieces a leer este post, te recomiendo repasar la primera parte aquí. Yo te espero, no temas

¿Ya está? Muy bien. Pues continúa el relato ficticio de culebrones piratas…

30 años después, la ministra española de Cultura se preguntaba en la soledad de su despacho “¿Realmente tiene sentido seguir prohibiendo a Miguelito que siga multiplicando caramelos?”

Miguelito, el joven descendiente de la ministra, había encontrado una forma de multiplicar los caramelos masticables de mora que compraba en el kiosco del barrio. Él lo achacaba a un “error del sistema de compresión de sabores” que le permitía convertir un sólo caramelo en una miríada de ellos. Cabe decir que este hecho llenaba de estupor a los progenitores, pero por lo que se ve, el procedimiento era un secreto a voces entre los alumnos que compartían colegio con Miguelito.

“¿Quién soy yo para prohibir a Miguelito que multiplique caramelos…” seguía preocupándose azorada la ministra “…si el fabricante de los caramelos no ha tomado las precauciones necesarias para evitar la replicación de sus productos? ¿O deberíamos sacar una ley que protegiese a los fabricantes de caramelos para compensar su fallo? ¿Y qué pasará con el mágico sabor a mora? ¿Se vulgarizará y dejará de ser apreciado? ¿Y los químicos que inventaron el sabor se verán abocados a la ruina? Pobrecitos...” siguió cavilando…


Mis conclusiones de todo el embrollo:
Si la historia de los caramelos suena absurda ¿Por qué se sigue discutiendo la credibilidad del culebrón musical/audiovisual? ¿O debería ser viceversa?

Los ejecutivos que dirigían la industria discográfica hace 30 años, guiados por una ambición desmedida, decidieron adoptar un nuevo formato digital con el que sabían que iban a ingresar cantidades indecentes de dinero.

Hubo un fallo en el sistema: las canciones sí se podían copiar. Los ambiciosos directivos no tomaron las precauciones oportunas. ¡Ohhhh!

Ahora todo el mundo copia y comparte sin pagar ni un duro. Ese es el legado que los directivos de entonces han dejado a los ejecutivos de ahora y, por supuesto, a los autores.

Pero la industria encontró un gran aliado en la legislación, bajo la aparente excusa de proteger los derechos de autor: penaliza la copia y distribución de obras audiovisuales y obliga a comprar las obras a las mismas empresas que provocaron el cataclismo de su propio sector.

Emitir una ley para proteger a un sector que ha sido el único responsable de su propio hundimiento es tan absurdo como sacar una ley que condene a Miguelito: ¿Qué padre o madre prohibiría a su hijo multiplicar caramelos masticables de mora sólo para que la fábrica de caramelos no entre en pérdidas? Como mucho lo haría para evitar las facturas del dentista.

Pero la industria audiovisual ha sabido agarrarse a un clavo ardiendo: los autores. Los autores son el sabor a mora: lo más importante a la hora de escoger el caramelo, lo más importante a la hora de decidir lo que vas a escuchar. Los derechos relativos a los autores son lo que están frenando la caída del sector generada por las decisiones de los directivos.

Los directivos han cambiado el discurso de “nos vamos a forrar” por el de “pobrecitos los autores”

Así que lo que está protegiendo la ministra de cultura no son los derechos de los autores, sino a una serie de directivos ambiciosos que metieron la pata en su momento y cuyos descendientes corporativos están intentando mantener a flote un modelo de negocio caduco, a falta de la invención de uno nuevo.

En resumen: fueron los directivos ambiciosos, Sinde, fueron los directivos ambiciosos. No te confundas. Deja de protegerlos y trabaja duro para que el sabor a mora perdure para siempre. Deja de prohibir y sé creativa.

Algunas curiosidades:
¿Por qué debo pagar derechos de autor cuando compro unos CDs en los que voy a guardar las fotografías que yo mismo he disparado? ¿Quién cobra esos derechos? En caso de que yo fuese a grabar ilegalmente canciones de Lolita en dicho CD ¿Qué serie de alineaciones planetarias haría que dicho impuesto llegase a Lolita?

Decido grabar un CD completo con canciones de Luis Aguilé y reproducirlo públicamente “¡Delincuente!” “¿Yoooo? ¿Por qué? Cuando compré la tarrina pagué el impuesto ‘eres-un-pirata-vas-a-usar-este-CD-para-delinquir’” “Pues no: tienes que pagar el impuesto porque hay una presunción oficial de culpabilidad por parte del Estado Español que indica que vas a usar el soporte adquirido para piratear, pero -lo mejor- es que el pago de dicho impuesto no te da derecho a piratear”.

Lo bueno es que ese dinero va a sociedades de gestión de derechos de autores cuyos directivos pueden tener la cara más o menos dura. Pero no hay que olvidar que estas organizaciones desarrollan planes de formación y programas de apoyo para que los autores, los mayores afectados por la ambición de los directivos discográficos de hace 30 años, puedan vislumbrar un futuro digno.

Por cierto, yo soy el mayor imbécil de todos: nunca he tenido instalado un programa de descarga de archivos tipo emule. No pirateo. Pago toda la música que escucho y películas que veo o utilizo plataforma legales para hacerlo. Según mis amigos soy un “pringao” y, según el Estado Español, un delincuente porque cuando compro soportes de datos es para delinquir.

En comparación con esta situación, reconozco que Alicia en el País de las Maravillas es una obra absolutamente naturalista.

Por cierto, la música es una de las razones por las que vivir, y estoy encantado de pagar a los autores que me hacen seguir pensando así.